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Datos y privacidad

Qué guardamos de un alumno y quién lo ve.

Un colegio que nos entrega los datos de sus estudiantes tiene derecho a saber exactamente en qué se convierten. Esto es lo que guardamos, dicho en castellano y no en jerga.

Lo que no pedimos

Tres cosas que el producto decidió no tener.

El RUT del alumno

Estuvo en la carga de matrícula y lo sacamos: es un dato personal que identifica a un menor y el producto no lo necesita para funcionar. La identidad de acceso se arma con el nombre.

Su correo de verdad

La dirección con la que entra (por ejemplo ana.perez@colegio.multimath.cl) se arma sola a partir de su nombre y del alias del colegio, y no recibe correo: existe solo como identificador. Ningún alumno necesita casilla para usar Multi.Math.

Un canal privado con adultos

Los avisos del profesor van dirigidos a un curso completo, y la tabla que los guarda no tiene destinatario individual: no es que la pantalla no lo ofrezca, es que la base de datos no puede escribirlo. Lo único que un alumno puede mandarle a su profesor es levantar la mano en un contenido («No entiendo este tema»): el profesor ve quién y en qué, sin texto libre, y el alumno la baja cuando quiere.

Lo que sí guardamos

Tres grupos.

Para que el alumno exista

  • Nombre y apellido, como vienen en la nómina del colegio
  • El curso al que pertenece
  • Su alias de acceso, que se le asigna una vez y no cambia
  • La fecha de nacimiento, si el colegio la incluye en la planilla: sirve para distinguir a dos alumnos con el mismo nombre y, si el colegio lo elige, como contraseña inicial

Porque es el producto

  • Las respuestas que da a cada ejercicio, y si acertó
  • El avance de repaso, separado por contenido y por habilidad
  • La XP, las monedas, los logros y el avatar que compró con ellas
  • Las tareas y lecciones que el profesor le asignó, y cuáles terminó

Cómo usa la plataforma

  • Cuánto tiempo estuvo en cada sesión y cuántos ejercicios hizo; su profesor lo ve por alumno
  • Si levantó la mano en un contenido para que su profesor lo sepa, con su nombre
  • Qué explicaciones abrió, y si fue por su cuenta o por una tarea
  • Qué avisos del curso abrió
  • Lo que escribió al apretar «Esto no se entiende», guardado con su cuenta y leído sin ella

Quién ve qué

Cada cual ve lo suyo.

No es una regla de pantalla: cada tabla de la base de datos tiene una política que decide, fila por fila, quién puede leerla. Una consulta que pida datos de otro curso vuelve vacía.

El alumno
Lo suyo: su avance, sus tareas, sus logros. Y el ranking de su curso, que muestra XP y no respuestas.
Su profesor
Su curso: en qué anda cada estudiante y qué contenido tiene firme. No ve otros cursos ni otros colegios.
El administrador del colegio
Su establecimiento: los cursos, las matrículas y el uso de la licencia. No ve otro colegio.
Nosotros
Como operador de la plataforma, el equipo tiene acceso técnico a la base de datos; se usa para soporte y para revisar contenido, no para mirar a un alumno en particular. Cuando un alumno aprieta «Esto no se entiende» en un ejercicio, el reporte se guarda con su cuenta, pero la pantalla con que lo leemos no la muestra: vemos qué no se entiende, no quién no entendió.

Las contraseñas

Cómo nace la cuenta de un alumno.

Matricular al curso reparte los alias; las cuentas se crean en un paso aparte, desde la pantalla del curso. La contraseña inicial la elige el colegio entre dos opciones: la fecha de nacimiento del alumno, que ya viene en la planilla, o una contraseña que el administrador escribe para toda la carga. Al alumno se le pide cambiarla la primera vez que entra.

Si el colegio elige la segunda, esa contraseña no queda guardada en ninguna parte: viaja en la llamada que crea las cuentas y se descarta. Guardarla sería dejar la llave de cientos de cuentas de menores escrita en una fila, y no hay ninguna pregunta que necesite responderse con ella después.

Lo que no hacemos

Sin publicidad, sin venta de datos, sin rastreadores.

La aplicación no lleva ningún rastreador de terceros, y esta misma página que está leyendo no ejecuta JavaScript ni deja cookies. Los datos de un colegio son de ese colegio: no se venden, no se usan con fines publicitarios ni se cruzan con datos de fuera de la plataforma. El único perfil que existe es el pedagógico —qué contenido tiene firme cada alumno— y lo ve su profesor.

La base de datos la opera Supabase en servidores de Amazon Web Services en São Paulo, Brasil, bajo un contrato que le prohíbe usar los datos para otra cosa; la aplicación se sirve desde Vercel. Ningún otro tercero recibe datos de alumnos.

¿Falta algo que su establecimiento necesite saber, o quiere que borremos datos? Escríbanos a contacto@multimath.cl y lo respondemos por escrito.